Un enviado del gobierno venezolano tenía previsto viajar el jueves a Washington para reunirse con funcionarios estadounidenses y dar los primeros pasos hacia la reapertura de la embajada venezolana allí, según venezolanos y estadounidenses familiarizados con el asunto.
El emisario, Félix Plasencia, sería el primer representante del chavismo en el poder en visitar la capital estadounidense oficialmente en años. Su viaje pone de relieve la rápida distensión en las relaciones entre Estados Unidos y Venezuela tras la captura del presidente Nicolás Maduro por las Fuerzas Especiales estadounidenses el 3 de enero.
Se espera que Plasencia llegue el mismo día en que el presidente Trump tiene previsto reunirse en Washington con la líder de la oposición venezolana, María Corina Machado, lo que aviva la rivalidad entre los bandos políticos venezolanos por la presidencia estadounidense.
Diplomático venezolano de carrera, Plasencia se desempeña como embajador de Venezuela en el Reino Unido. Es un aliado cercano y amigo de la presidenta interina, Delcy Rodríguez, cuyo ascenso el presidente Trump bendijo después de la caída de Maduro.
Machado, quien ganó el Premio Nobel de la Paz el año pasado por su campaña para restaurar la democracia en Venezuela, ha argumentado que la asunción de poder de Delcy Rodríguez es ilegítima. El movimiento de la María Corina Machado ha aportado pruebas de que Maduro cometió fraude electoral para aferrarse al poder tras las últimas elecciones presidenciales de Venezuela, celebradas en 2024.
Se desconoce qué funcionarios estadounidenses recibirán a Plasencia, un diplomático con formación occidental que comenzó su carrera en el servicio exterior antes de que el chavismo tomara el poder hace más de dos décadas.
Plasencia, de 53 años, declinó hacer comentarios. El Departamento de Estado de EE.UU. no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios. Bloomberg News informó previamente sobre su viaje a Washington.
El motivo oficial del viaje de Plasencia es iniciar el proceso de reapertura de la embajada de Venezuela en Washington, según informaron personas familiarizadas con su visita, que hablaron bajo condición de anonimato por no estar autorizadas a hablar públicamente del tema. Diplomáticos estadounidenses realizaron una visita similar la semana pasada a Caracas, la capital venezolana. Durante su primer mandato, Trump rompió relaciones diplomáticas con el gobierno de Maduro, lo que provocó el cierre de las embajadas de ambos países.
La embajada venezolana en Washington estuvo ocupada durante un tiempo por representantes del líder opositor Juan Guaidó, a quien Trump había reconocido como el líder legítimo de Venezuela. Desde entonces, Estados Unidos ha retirado discretamente dicho respaldo y se cree que el edificio de la embajada está actualmente vacío, según informaron fuentes familiarizadas con el viaje de Plasencia.
El viernes, una delegación estadounidense encabezada por John T. McNamara, encargado de negocios para Venezuela, con sede en la vecina Colombia, visitó Caracas para «realizar una evaluación inicial para una posible reanudación gradual de las operaciones», según una portavoz del Departamento de Estado.
McNamara, un leal a Trump que ha mantenido una tensa relación con el gobierno de Maduro, no se reunió con altos funcionarios venezolanos durante el viaje, según las fuentes.

